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Alojamiento en casas nobles de Alemania (II)


El contacto con los nobles varía ampliamente. Algunos duques y varones invitan a los huéspedes a tomar una copa y conversar, mientras otros apenas socializan con un saludo y se van rápido a sus casas.

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Uno de los nobles más amigables puede ser Schloss Ludwigseck, situado en el Castillo von Gilsas, a unos 4.000 acres del bosque, cerca de Bad Hersfeld, a unos 90 minutos en automóvil desde Frankfurt. En la fortaleza hay alrededor de 30 habitaciones, en su mayoría de la señora Von Gilsa, una experta decoradora de interiores, y también está repleta de reliquias familiares.

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El Castillo Alemán se encuentra sobre un escarpado acantilado cerca del bosque donde alguna vea Caperucita Roja. Hoy en día, el sitio es una belleza que se perdió de vista, una piedra de cazadores perdidos, aunque es fácil imaginar los días aquellos cuando el aire se llenaba del sonido de las trompetas y los ladridos de perros de caza.

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Dentro de los pasillos está repleto de varias generaciones de astas de ciervos y pavos salvajes de peluche, catalogados cuidadosamente con nombres y fechas. Viajar al cuarto de baño compartido por la noche se siente como un paseo por el Museo Americano de Historia Natural.

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El Castillo Von Gilsas data del siglo XV. Sus actuales ocupantes lo heredaron hace cinco años por parte del Sr.Von Gilsa y la familia se trasladó con sus cuatro niños pequeños a vivir allí.

Como le ha pasado a la mayoría de los nobles, Von Gilsas decidió convertir una habitación de su castillo en una hospedería, sirviéndole los ingresos para los gastos de mantención, calefacción y otros ítems. El Sr. Von Gilsa no tuvo más elección cuando se le comenzaron a acumular las deudas y se vio incapaz de para cubrir todos los gastos.

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Por 110 euros se puede dormir en una cama con dosel, junto a los retratos del siglo XVIII de los Von Gilsas, y además, por si fuera poco, se puede tomar desayuno con un aristócrata.

El castillo ofrece paseos de día, aunque la actividad aristocrática es la caza de ciervos y jabalíes en los terrenos forestales. El Sr. Von Gilsa proporciona las armas y las municiones.

Si bien los Von Gilsas fueron nobles que se vieron en la obligación de comenzar a rentar sus espacios, otros nobles ya lo tuvieron que hacer mucho antes, como el Dr. Manfred Freiherr Von Crailsheim.

Los invitados entran en la sala 26 del castillo por un puente de piedra antes de subir una escalera de caracol con gruesos muros y pequeñas ventanas que son de la hospedería, con habitaciones de estilo gótico oscuro, con muebles, tapices de pared y algunos trajes de armadura dispuestos sobre el pasillo.

Vía: travel.nytimes

Originally posted 2009-08-16 22:35:00.

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