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Comer local


 ¿De qué sirve viajar si no conocemos un poco de los hábitos reales de las personas que viven cotidianamente en el sitio que estamos visitando?

La comida es sin duda alguna un elemento por demás significativo en este sentido. Pasar por "arriba" y comer en cadenas de comida rápida sólo para vacacionar de forma más fácil puede ser un terrible error porque nos estaríamos evitando descubrir sabores, costumbres, ideas y muchos más elementos que convertirán en cualquier viaje en uno de descubrimiento y no sólo en una vacación tipo playa-bañarse-dormir.

En este esfuerzo de conocer más a través de la comida, no sólo es importante comer en pequeños restaurantes que ofrezcan menos menús internacionales y más preparaciones locales, sino también comer local. ¿Cómo?

El primer paso sería visitar los mercados y mercadilllos en las localidades que visitemos. En estos sitios es más factible que encontremos ingredientes básicos producidos en el entorno en el que nos encontramos, desde vegetales y frutas, pasando por lácteos y productos de origen animal, a productos medianamente transformados, por ejemplo, mermeladas, jugos, jamones, panes y galletas, entre otros.

¿Qué puede ser más enriquecedor y delicioso que visitar por ejemplo una ciudad bellísima y comer algo que sólo se produce ahí? Ejemplos los hay muchos, desde arroz cultivado especialmente en la Costa Brava, a vinos riojanos, a productos vascos tradicionales fabricados en la propia ciudad de San Sebastián, a deliciosos panes que sólo los habitantes de Barcelona conocen o delicias que sólo los gallegos comen de forma cotidiana.

Y eso es hablando únicamente de lo que tenemos cerca aquí en la península ibérica.

El mundo puede conocerse a través de los platillos e ingredientes que los habitantes locales consumen. 

Por ello nada de raro en que haya multitud de sitios, blogs y espacios que ofrecen tours para descubrir un sitio gracias a su comida autóctona.

Aunque a veces sólo hace falta salirnos un poco de la ruta tradicional y probar lo que está tan a nuestro alcance y que usualmente, no comemos por temor o por seguir una pauta más comercial en nuestros viajes.

Desde aquí, un brindis por viajes más lentos y deliciosos gracias al turismo gastronómico dedicado y respetuoso.  

Originally posted 2018-10-02 12:46:50.

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