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October 25th, 2017:

Clásicos dichos mexicanos


Para entender y conectarse realmente con un idioma extranjero, hay que aprender a interpretar sus frases y dichos más comunes. Los mexicanos tienen una forma particular de expresarse. Ellos usan el español del mismo modo que un torero utiliza una bandera, es decir, para llamar la atención, para agregar un poco de romance, drama y talento, sacando el típico tono aburrido de las conversaciones.

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Entre los dichos más comunes, tenemos:

Caerle gordo a alguien: Cuando alguien te dice que le caes gordo, es porque no le caes bien. Imagínate ese amigo que nunca te devolvió el libro que le prestaste, y que peor, aun, era chismoso. Seguro que te cae gordo. Esto de caer bien o mal, es normal, pero aquí es como decir que alguien se cae en la grasa sobre ti.

Pintarse de colores: Salir rápido de un lugar, de modo urgente.

Echarle ganas: Es un modo de decir para referirse a algo a lo que hay que ponerle pasión y ganas para hacerlo. Quizás veas a alguien desmotivado haciendo algo, entonces le dices que le eche ganas.

Tener ganas: Se aplica literalmente al impulso, al deseo de hacer algo. Tener ganas de viajar, de comer, de salir.

Creerse mucho: Presumir, pensar demasiado en uno mismo. Se cree mucho se dice con un tono despectivo.

Echar la hueva: Es lo contrario de “echarle ganas”. En lugar de dar todo de ti, le dan un huevo, símbolo mexicano de la pereza. ¿Qué haces un domingo por la tarde?, echar la hueva.

Comiendo moscas: Cuando alguien no pone atención a lo que se le dice y mira distraídamente para un lado y otro, es que está comiendo moscas.

Irse el avión: Cuando se le olvida a alguien una idea que estaba explicando, “se me fue el avión”, es un modo de decir muy común para expresar que se le fue la idea.

Y ahora, me pinto de colores, señoras y señores.

Vía: matadorabroad

Originally posted 2009-10-21 15:40:00.

Hotel Mandarín Oriental, Kuala Lumpur, Malasia

A la sombra del Kuala Lumpur prácticamente se ven solo oficinas, además de ser todo un símbolo de atracción turística de la ciudad, el Mandarín Oriental ofrece un excelente alojamiento, varios de los mejores restaurantes de la ciudad y la mejor ubicación de la capital.

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El edificio está diseñado para reflejar tanto lo moderno como lo tradicional de Malasia, el hotel está cerca del parque KLCC y a pocos pasos de la ciudad desde el centro de convenciones, además de salas de conciertos y las principales tiendas. Al regresar a la habitación, con los 30 pisos de altura del edificio se puede obtener una de las mejores vistas de la ciudad.

En el interior de las habitaciones, se nota una fuerte mezcla de influencias tradicionales y contemporáneas, haciendo hincapié en Malaca, los tonos madera y grandes cantidades de luz natural. Cada habitación se encuentra equipada con acceso a banda ancha, baños de mármol y baños separados. Las suites son espaciosas y con vistas espectaculares. Las suites club añaden un acceso a un centro de negocios, salas de reuniones y desayuno, té y cócteles en un salón de lujo con vistas panorámicas. Para las personalidades, hay 3.600 metros cuadrados, una suite presidencial llena de cosas extravagantes, cargado con antigüedades orientales y occidentales, pinturas y hasta un piano de cola en el comedor privado con vista a las torres gemelas.

El Club cuenta con un gimnasio, una sala de aeróbicos, cancha de tenis y squash y un parque frente a la piscina. El spa ofrece numerosos tratamientos de belleza incluyendo seis tipos de tratamientos faciales, además de masaje sueco, chino, tailandés y malasio.

El servicio a las habitaciones funciona las 24 horas del día, los 7 días de la semana, ofreciendo 6 opciones de alimentos y bebidas. El Lai Po Heen es un restaurante de estilo cantonés dispuesto en una casa de esas de principio del siglo XX, y el Pacífica Grill&Bar mezcla la ecléctica cocina europea y asiática en medio de un espectáculo de cocina abierta.

Con la ubicación del hotel, la gente puede ver las principales actividades de la ciudad aquí. Malasia es un guisado de malayos, chinos, indios, británicos y muchas otras influencias, dejando al hotel en medio de toda esa interacción diaria en curso. Desde el se puede caminar por los pasillos, pasear al parque y ir al centro comercial bajo las torres gemelas.

Los tiradores de las puertas del hotel tienen un tradicional diseño con un pasamanos adornado en oro antiguo Nonya. Este hotel es de influencia moderno occidental, ya que aquí viene gente principalmente por motivos de negocios. En total, el hotel tiene 643 habitaciones y 41 suites.

Vía: forbestraveler

Originally posted 2009-06-21 17:02:00.