El blog de viajes del mundo | Viajitis Rotating Header Image

January 23rd, 2018:

Tienda Shogetudo en Fukuoka, Japón


Durante 70 años, Shogetudo ha sido el lugar para ir de compras locales para los cumpleaños, bodas, aniversarios y otras ocasiones que ameriten regalos, sobre todo cuando se trata de la especialidad de la casa: Hakata ningyoo, elaboración de muñecas de cerámica con los trajes tradicionales.

1

Ubicado en un antiguo edificio marrón brillante en el distrito comercial de Nakasu, la tienda familiar da la sensación de ser un pequeño museo. Esta es una de las pocas tiendas en Fukuoka, una ciudad costera en la isla de Kyushu, aún dedicada a las muñecas a nivel regional, una artesanía que se remonta al siglo XVII.

Filas de madera, geishas pintadas a mano, samuráis y bailarines ocupan una vitrina bien iluminada que cubren casi cada pulgada de espacio de la pared. En esta tienda la mercancía es única y especial, es decir, cada muñeca tiene sus propias expresiones faciales. Según el propietario de la tienda, crear muñecas es una vocación.

Las muñecas varían enormemente en precio, dependiendo de la altura y el ornamento. Así, una pequeña novia con un kimono blanco puede costar unos USD 27, mientras que una bailarina adornada con un ventilador puede costar unos USD 2,7.

Los compradores que quieren colores o estilos especiales también pueden pedirlas. También se ofrecen lecciones a los pequeños, para que aprendan a pintar estas figuras.

Otro producto de la tienda son las mascaras de aspecto diabólico con cuernos de oro, destinadas a ornamentar las salas alejando los malos espíritus, así como minúsculos animales del zodiaco de cerámica. Hay también una selección de colores y dibujos de varias hojas de kimonos y bolsos, tejidos con seda a nivel local.

Shogetudo es uno de los pocos tesoros de la ciudad, y lo prueba una pantalla llena de cartas de agradecimiento y fotos de aficionados.

Vía: travel.nytimes

Originally posted 2009-08-15 18:58:00.

El Tribunal de Standford, Renaissance Hotel en San Francisco

El Tribunal de Stanford parece tener todo a su favor. Está en un hermoso edificio antiguo situado en la parte superior de Nob Hill. Un nuevo propietario intentó invertir USD 34 millones para que en un principio se renovara completamente el lugar, habilitándolo como un hotel. Pero entonces la economía cayó a pedazos, y el nuevo propietario decidió postergar sus planes, lo que dejó varias preguntas acerca del futuro de la propiedad.

1

 

La Ubicación: Si no te incomoda caminar, puedes encontrar muchos hoteles notables en los barrios de San Francisco. Chinatown, Union Square, Pacific Heights y el edificio de ferrys están dentro de un paseo común. Por la entrada del hotel pasan tres líneas de teleféricos, así que no cuesta mucho llegar al lugar.

La habitación: En los últimos años han surgido varias ideas de renovación. Todo lo moderno, lo tradicional y lo más elegante finalmente se combina en una armonía perfecta.

2

El baño: Sólo pude reservar en la habitación para discapacitados, ya que en ese minuto no había más. La presión del agua fue horrible por la mañana, al igual que lo fue en la noche, después de la clase de gimnasia. Las cubiertas de mármol y los fragantes artículos de tocador intentaban disimular en cierta forma el mal rato.

En la sala de servicio no pude encontrar un número de la central para llamar por teléfono, la cocina de piñones con salsa de frambuesa demuestra que hay creatividad en la cocina. Sin embargo, sin entrar a criticar con dureza, hay mucha desorganización y desorden. Todavía falta mucho para llegar a ofrecer un servicio de hotel de buen nivel aquí, más con el precio de las habitaciones dobles, que parte en los 146 euros.

Vía: nytimes

Originally posted 2009-08-15 18:06:00.