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África

El Río Zambezi, en África


Un río grande y lleno de recovecos misteriosos es una caja de pandora llena de sorpresas para los viajeros de aventura. Uno de estos ríos es el Río Zambezi, el cuarto río más grande de África, después del Nilo, Zaire y el Río Níger. A su paso, este río pasa por seis países, comenzando su recorrido en África Central hasta llegar al Océano Índico.

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En su tormentoso recorrido, forma curvas serpenteantes y cataratas como las afamadas Cataratas Victoria, sin contar con el desfiladero de zigzag Batoka.

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La belleza del río atrae visitas desde todo el mundo, otorgando oportunidad de practicar una gran variedad de deportes acuáticos, además de la observación de animales salvajes. El río se extiende por más de dos mil kilómetros, comenzando su largo viaje en una pequeña e insignificante fuente ubicada en la esquina noroeste de Zambia, en el Distrito de Mwinilunga. En esta parte, en donde se juntan Zambia, Angola y el Zaire, es que el río emerge.

Por Angola, el agua entra y sale como varios rápidos que fluyen con fuerza y velocidad hacia el sur, luego pasa por una parte donde se pierde gran cantidad de agua por evaporación. Hay partes donde el río se ve rodeado por cierto algunos habitantes que se dedican al pastoreo, la pesca y la agricultura. La gran ventaja de esas zonas altas por donde pasa el río, es que son zonas completamente limpias, libres de contaminación, lo que permite tener una calidad de vida envidiable para aquellos pobladores, a pesar de no contar con los elementos propios de una ciudad inserta en la civilización. Los que viven allí, se contentan con muy poco, y sin duda, son muy felices y hospitalarios.

Fotos: flickr, flickr

Originally posted 2009-11-10 16:50:00.

El Museo de Quai Branly

El Museo de Quai Branly es un museo híbrido mezcla de un estilo poscolonial y posmoderno. Este museo, es un intento de fusionar el arte y la etnografía. El Quai Branly desempeña un papel que le encomienda transmitir conocimientos y testimonios de un pasado emocionante. Los visitantes aquí, encuentran una variedad de posibilidades que les permite participar en un amplio diálogo de culturas.

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El Museo de Quai Branly cuenta además, con un perfil poco común en Siena de Jean Nouvel. Entrando a través de un Jardín Jurásico, el visitante comienza un sinuoso recorrido a través de continentes increíbles del mundo, como África, Asia, Oceanía y las Américas.

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Entre espectáculos, salones de música, y clases magistrales, el museo de Quai Branly está listo para transportar a todos los rincones del mundo, desde Marruecos a Brasil, así como de India a México, para descubrir otras culturas y artistas únicos. Así como una escuela de cine documental donde se exhiben películas de Jean Rouch, Richard Leacock y Fred Wiseman. Varan propone una noche de exámenes cada tres meses en el museo.

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La instalación de la galería es desconcertante, y va cambiando entre las tribus y los continentes del mundo, mostrando paneles con textos ocultos y estaciones interactivas. Los 3.500 objetos (de un total de 30.000) en exhibición permanente son increíbles. Con un poco de perseverancia, se puede llegar a aprender mucho de ellos.

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Para llegar al lugar, deben dirigirse a la calle 37 Quai Branl 75007 París, donde hay un fácil acceso al museo, ya sea que se vaya en coche, metro o bus.

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Originally posted 2009-11-03 13:51:00.

Islas paradisíacas en América (II)

En Estados Unidos, Alaska Kodiak puede ser la isla más grande del país, después de la Gran Isla de Hawaii, pero el grueso de la vida silvestre se ha ido. Más de la mitad de la isla se ubica en el enorme Refugio Nacional de Vida Silvestre Kodiak, hogar de los indígenas y osos pardos de Kodiak que pescan salmón a lo largo de sus más de cien arroyos.

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En el extremo opuesto del espectro se encuentra una isla elegante de la más alta clase como las que se pueden encontrar en el Pacífico Sur o el Caribe. Florida´s Little Palm Island es como una canción de Jimmy Buffett, ya que son el paraíso de las hamburguesas y margaritas durante todo el día, aunque en el sector de Kobe y Veuve Clicquot también cuenta con el menú.

Los propulsores del turismo han tratado de convertir Daufuskie de Carolina del Sur en una isla privada, pero fueron rechazadas sus iniciativas por gran parte de los residentes de la isla, que han luchado mucho y con frecuencia en polémicas batallas para salvar su paraíso natural. Esto es típico de las comunidades antiguas que ven con ojos recelosos la intervención e inversionistas extranjeros o la llegada de inmigrantes, lamentablemente este asunto es común en todo el mundo y nada se puede hacer por tratarse de una cultura muy cerrada. En mi país también se ve mucho de esto y es el principal motivo por el cual muchas comunidades no consiguen nunca desarrollarse. Ellos prefieren vivir en su pobreza antes que intentar siquiera dar un paso para obtener mayor bienestar. Pero bueno, ellos tendrán una visión de bienestar vinculada a esa pobreza, cosa que la mayoría de nosotros no tenemos, porque realmente no podría imaginarme viviendo en una cabañita, tener que bañarme con agua de pozo sacada con un esfuerzo descomunal y todavía no tener un ropero surtido y tiendas donde ir a comprar, en fin, creo que me he puesto consumista, o no sé, pero no renuncio a la vida citadina ya, aunque me encanta el campo para los fines de semana.

Al lugar han llegado alrededor de 200 isleños que se han hecho una comunidad cerrada, en la cual comparten artistas y escritores (que de seguro encuentran allí mucha inspiración), pescadores y los demás desadaptados que desprecian el mundo exterior. El cantante John Mellecamp es dueño de terrenos en los Daufuskie y se sabe que construirá una casa.

Los antiguos habitantes de la isla también están haciendo un stand en Sapelo, frente a la costa de Georgia. Todos los antiguos residentes de la isla deben sus raíces a los esclavos africanos que fueron traídos a la isla después de la Revolución Americana para trabajar el arroz, las plantaciones de algodón y el índigo. Después de la Guerra Civil, se vivió en reclusión por más de un siglo, y la mezcla de productos entre África y América era el unido intercambio de cultura que existía y aun existe. Incluso hoy en día, el pueblo que vive en Sapelo frente a la abundancia natural de la isla disfruta de vías navegables sin ser captados por ningún radar, todo debido a la abundante naturaleza inhóspita del lugar. Yo pienso que estas inmensas selvas son también un arma de doble filo, ya ven que cualquier día un avión cae, ¿y qué pasa si esos sitios están fuera del radar?, da para pensar.

Extracto de: forbestraveler, Foto: flickr

Originally posted 2009-06-10 15:33:00.