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Napoles

Procida, una isla de cine


Es la isla más pequeña de las que embellecen la Bahía de Nápoles, donde se rodó la película del cartero y Pablo Neruda en 1994, y por la que la isla perdió un poco de su tranquilidad, desde entonces el turismo ha aumentado paulatina pero inexorablemente.

Desde Nápoles se llega en treinta minutos, más o menos lo mismo que se tarda en llegar a Capri o a Ischia, los transbordadores salen del muelle de Beverello, en pleno paseo marítimo de Nápoles.

La llegada a esta isla de 4,1 kilómetros cuadrados y 10,440 habitantes impresiona, por sus casas que descienden de la montaña hacia el mar, escalonadas. Esta isla esta asentada sobre siete cráteres, la llegada a Marina grande, que es el puerto principal, encontraremos terrazas, bares, restaurantes y oficinas de turismo y en el resto de las islas, se reparten numerosas playas, iglesias, viejas mansiones señoriales, o el palacio real , que más tarde fue convertido en cárcel, donde los condenados l eran doblemente, por tener que soportar su falta de libertad ante un pasaje extraordinario. Y luego, los pequeños puertos de pescadores, junto a clubes náuticos de lo más chic.

Los hoteles de verano, lindan con viñedos, plantaciones de limoneros y otros cultivos. y en el muelle, las pescadería huelen a mar, y no a pescado, cuando cada tarde llegan las barcas con los peces aún saltando en las bandejas de mimbre.

Esta isla hay que verla desde arriba, sus empinadas calles desde donde a penas cabe un coche, suben hasta los miradores panorámicos, donde hay que detenerse más por el corazón, que para hacer fotos. En uno de estos promontorios está la abadía de San Miguel Arcángel, el patrón de la isla.

Aquí el que no hace vino, hace limoncello, o es marinero de nacimiento, y algunos hay que hacen las tres cosas, los habitantes de la isla se enorgullecen de albergar la que es la escuela Naval más antigua de Europa.

 

 

Originally posted 2009-03-23 14:04:58.

Ischia

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Ischia es la isla verde, la isla termal, la isla volcánica. Vista desde aire parece que debajo de la vegetación hay un grupo de dragones dormidos, cuyas garras, patas y cabeza llegan hasta los acantilados que caen a pico sobre un mar azul verdoso, muy parecido al de las Costas de Cerdeña, Baleares, o la Costa Brava.

El origen volcánico del lugar es evidente desde las alturas, pero Ischia es mucho más, es una isla con historias fascinantes, pueblos ordenados, calles limpísimas, muros, paredes y balcones repletos de flores, jardines cuidadísimos, tiendas elegantes y bares, hoteles y restaurantes muy agradables a pie de playa o unto a las barcas de los enclaves pescadores.

Esta isla es espectacular en todos y cada uno de sus espacios, ya sean playas o montañas, algunas de las cuales como el pico Epomeo, rozan los 800 metros de altura. La gigantesca mole del Castillo Aragonese, hoy propiedad privada, visitable, es el símbolo actual de la isla, algo así como un enorme y fantasmal barco en piedra, varado sobre un islote unido a tierra firme por un espigón, flanqueado de piedras volcánicas

El castillo, a cuya cumbre se accede mediante un ascensor, ofrece unos jardines y unas terrazas para la paz interior, a la vez que unas hermosas vistas sobre las costas y los pueblecitos que la bordean.

Ischia es la mayor de las tres islas de la bahía de Nápoles, y tienen unos dieciséis mil quinientos habitantes en una superficie de 47 kilómetros cuadrados.

Por sus laderas pasaron culturas caldeas, micénicas, eritreas, señores feudales de Sicilia, sarracenos, piratas y también ríos de lavas que destruyeron el lugar en varias ocasiones

 

 

Originally posted 2009-03-22 23:42:02.

Nápoles

Los edificios de Nápoles, presentan un aspecto entre fantasmal de día y vital de noche, pero todos estos edificios son bellos por dentro, y a sus pies encontramos grandes losas de piedra de lava que convierten a ese centro antiguo a calles sin aceras, y no hacen falta porque peatones y vehículos se entrecruzan en ese caos organizado, donde el peligro reside en observar las reglas de la rutina.

Estas calles, este centro de Nápoles, y por extensión, sus barrios y colinas de los alrededores, son un espectáculo de danza, de equilibrios imposibles, a las casas del barrio viejo  se accede a través de un portalón inmenso, que dan acceso a un patio interior.

Los napolitanos, prefieren no hurgar demasiado en la tierra, por lo que puedan encontrar, después de que los expertos hubieran encontrado los camerinos bajo la cama de la señora Luzia,  una de las entradas al teatro en un garaje donde todavía se aparca la vespa., encontraron 7000 pozos, regalo de los griegos y los romanos que canalizaban desde aquí las aguas para abastecer la ciudad y su periferia.

En vía San Pietro, merece la pena entrar en la librería Colonnese y empaparse del papel antiguo y el paseo debe seguir  por la Vía de Tribunali, la que fuera calle mayor de la época griega. Aquí todo se superpone y se aprovecha como en la misma Torre de los Anjou, en esta calle levantada a partir de unas columnas griegas. Un enorme portalón anuncia la entrada al Palazzo Spinelli, donde por encima del patio interior, un gran reloj de cerámica, casi cubierto de hierbas secas, se resiste a perder su colorido, más abajo en la misma calle, la iglesia Santa María Purgatorio, que exhibe pegadas a las escaleras que da acceso l templo unas calaveras de bronce, que la gente acaricia suavemente.

 

 

Originally posted 2009-03-23 17:23:08.