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Qué NO hacer en Japón (I)


Los viajeros de la revista Matador, nos dicen aquí como evitar las atracciones a las que no deben ceder en ese país…y lo mejor, qué hacer en lugar de eso.

No jugar Pachinko: El Pachinko es una de las pocas maneras de apostar legalmente en Japón, pero no crean que en una sala de estas verán cosas interesantes como en las de Las Vegas. Este lugar es sombrío y repleto de humo de cigarrillo.

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Estos juegos deben reservarse para un círculo de diez personas en el Infierno de Dante. Imaginen una máquina de pintball con una pantalla de ordenador; una vez que tiras la palanca no tienes ningún control de lo que pase después con la bola.

Al igual que en Las Vegas, encontrarán máquinas tragamonedas en las que pueden insertar yenes, y ganar una vez cada 27 días.

Cantar karaoke: No puede haber nada más aburrido en Japón, que cantar karaoke, ya que todas las cabinas de canto son privadas, y a lo más podrán invitar un par de amigos que lo observaran como un asno relinchando delante de ellos.

La cadena de Shidax es la mejor, pero cada ciudad debe tener al menos un lugar para cantar que sea pasable.

No escalar el Monte Fuji: Fuji está inundado de turistas extranjeros y japoneses que en temporada oficial de senderismo, la cual llega a su máximo en agosto, es aberrante por la cantidad de gente que hay.

Si quieren lo hacen, pero tendrán que esperar una larga fila para ascender y luchar después para ir recortando a toda la gente de tus fotos.

Recomendación: asciende en temporada baja. A finales de septiembre y a comienzo de octubre es más seguro, con un mínimo de nieve. Ir en noviembre o diciembre puede ser tan arriesgado como ir en mayo o junio, por el clima. Hay que saber algo de montañismo.

No pagar para vestirse como una geisha: Muchas casas de huéspedes de Kyoto y albergues ofrecen a las mujeres vestirse como geishas para sacarse fotos y llevar de recuerdo. Por unos USD 100 o USD 300 les pintan la cara de blanco pálido, les recogen el pelo y les ponen un kimono de seda delgada. Salir a la calle así para hacer el ridículo es también es una manera de sorprender a la gente de la calle.

Por desgracia, esto no vale la pena, ya que con rasgos occidentales, nunca serán como las originales.

Vía: matadortrips

Originally posted 2009-10-21 16:14:00.

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